Entrevista. Sánchez Ferlosio: “La palabra nos hace”. El País, por Javier Rodríguez Marcos.

Entrevista. Sánchez Ferlosio: “La palabra nos hace”. El País, por Javier Rodríguez Marcos.  22 de enero de 2016. 

El escritor, que publica el primer volumen de sus ensayos completos, conversa sobre la relación entre lenguaje y realidad con el filósofo José Luis Pardo.

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/01/20/babelia/1453304140_538070.html

1453304140_538070_1453304263_noticia_normal

R. S. F. Muchos me tomaron en serio cuando empecé a decir “odio España”, lo cual es una tontería porque es un exabrupto nada más. Cómo voy a odiar un país si eso no significa nada. Aunque si se meten los toros, el Rocío, la Virgen del Pilar

J. L. P. Se supone que el niño aprende la palabra mesa porque ve una en su casa y luego generaliza a todas las mesas, pero no: es como si hubiera generalidades puras a las que se va directamente. Cuando la niña llama gato al tigre no es que use mal la palabra sino que ha captado lo que tienen en general los felinos, la digamos felinidad.

J. L. P. Nietzsche decía que los conceptos son viejas metáforas, pero sería al revés: las metáforas son lo que queda del concepto cuando se convierte en una cosa usual.

P. Eso se pierde a partir de cierta edad o de cierto grado de educación, ¿no? Es imposible volver a llamar gato a un tigre sin saber que estás usando una metáfora.

J. L. P. Porque aprender el lenguaje es aprender a usarlo en un contexto determinado. Pero el lenguaje sigue conservando esa libertad que da la generalidad y que hace posible pasar de un contexto a otro. Ese es el genio de la metáfora. Lo que en el adulto es cambiar de contexto, en un niño es usar la palabra cuando todavía no hay restricción.

P. ¿El paso del mito al logos, del pensamiento mágico al pensamiento racional es otro mito?

R. S. F. El pensamiento mágico, según Weber, es perfectamente racional. Pensamos en los pueblos colonizados, pero entre nosotros también hay cosas que siguen siendo mágicas: la firma, que en algunos documentos tiene que ser de puño y letra, es un objeto mágico. De puño porque la grafía puede ser falsa. Es algo escrito que tiene poder sobre los hechos.

J. L. P. En Tristes trópicos cuenta Lévi-Strauss que fue como antropólogo a una tribu que no tenía escritura. Llevaba un cuaderno y apuntaba. Los indígenas interpretaban eso como un poder sobre la tribu, así que el jefe le pide el lápiz y el cuaderno y empieza a hacer garabatos para que su pueblo vea que él también tiene ese poder.

—————————

“El primer criterio con el que Weber mide la racionalización de una imagen del mundo es el de la “superación del pensamiento mágico”. Este último se caracteriza por la creencia de que “detrás” de los acontecimientos naturales y sociales existen “fuerzas” que pueden ser manipuladas mediante técnicas rituales. La visión mágica del mundo se apoya en el principio de la analogía, así como en la distinción entre un ámbito cotidiano y extracotidiano. Es cierto que el pensamiento mágico puede alcanzar un alto grado de racionalización; pero esta forma de racionalización consiste en el desarrollo de un sistema de analogías en el que toda nueva experiencia o fenómeno debe encontrar un sitio preestablecido. Esta modalidad de racionalización se opone al desenvolvimiento del racionalismo en su acepción occidental”.

Legitimación y racionalización. Weber y Habermas. La dimensión normativa de un orden secularizado, Enrique Serrano Gómez, p. 90.

—————————

P. Un poder notarial. Los notarios serían nuestros chamanes, ¿no?

R. S. F. Claro. Los notarios, además de rúbrica, tenían signo. Hacían una especie de jeroglífico, generalmente una cruz con ringorrangos. El dominio de la magia en cosas que tienen la capacidad de ser fehacientes sigue ahí.

J. L. P. El paso del mito al logos es una solución muy moderna. Como los modernos no podemos soportar la idea de que coexistan, cuando nos los encontramos en una cultura diferente decimos: primero vino el mito y luego el logos. Pero para los griegos no era así. Para ellos eran perfectamente compatibles. En muchos contextos son palabras sinónimas. Parménides escribió poemas y Platón diálogos e historias de lo más fantásticas. El hecho de que a una cosa se la llame divina no quiere decir que no sea racional.

P. ¿El lenguaje no es una forma de asimilación? ¿Reducir a un código un mundo mucho más amplio?

R. S. F. Es que la palabra nos hace. No podemos percibirnos desde fuera. No existe un exterior de la lengua.

1453304140_538070_1453402227_sumario_normal

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s